
Los trabajadores petroleros en Venezuela eligieron el jueves en votaciones nuevos líderes de la federación de sindicatos en unos comicios que estuvieron signados por aplazamientos y las quejas de algunos candidatos que denunciaron el ventajismo pro oficialista.
Más de 36.000 trabajadores petroleros tenían derecho a votar en los centros electorales que fueron instalados en todo el país. Las autoridades informaron que hubo una gran participación y que los resultados serán anunciados durante la noche del jueves.
Algunos postulados a la presidencia del sindicato, incluyendo el dirigente Freddy Alvarado, acusaron al gobierno del presidente Hugo Chávez de utilizar tácticas desleales para impulsar el apoyo a su candidato favorito, Wills Rangel.
Alvarado señaló públicamente al ministro de Energía y presidente de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), Rafael Ramírez, de proveer dinero para la campaña de Rangel, quien está optando a la jefatura de la federación petrolera.
Hasta el momento Ramírez no ha respondido a las acusaciones.
Rangel ha sostenido que el oficialista Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV), del cual Ramírez es uno de altos dirigentes, ha financiado la “logística y la propaganda” de su campaña, pero no le aportó dinero.
Los comicios son para elegir los miembros de la nueva federación de sindicatos que reúne a las tres más importantes centrales obreras petroleras a las cuales están afiliadas alrededor de 185 pequeños sindicatos.
Otros postulados acusaron a funcionarios de PDVSA de presionar a los candidatos para que se retiraran de la contienda y apoyaran a Rangel.
José Zacarias, uno de los ocho candidatos a la presidencia del sindicato, dijo que recibió amenazas a través de llamadas anónimas en las que le exigían que abandonara la contienda ya que de lo contrario perdería su trabajo.
Un director de la comisión electoral sindical, Gerardo Pestana, pidió a Rangel y sus partidarios, antes de las elecciones, que dejaran “la persecución y la intimidación que tienen en contra los trabajadores.”
El comisionado presidencial, José Sánchez, señaló el miércoles que uno de los nueve candidatos presidenciales había declinado para respaldar a Rangel, pero no se informó la razón de la decisión.
Rangel negó que otros candidatos hayan recibido presiones para salir del proceso.
“No hay presión, hay entusiasmo”, indicó Rangel.
PDVSA ha mantenido una fuerte línea a favor de Chávez desde el paro petrolero de finales del 2002 e inicios del 2003 que promovió la oposición para presionar la renuncia del mandatario, y que lo único que logró fue el despido de unos 18.000 empleados, que representaban cerca de la mitad de la nómina de la estatal petrolera.
Algunos dirigentes sindicales dijeron que las elecciones, que inicialmente estaban previstas para el año pasado, se postergaron en varias ocasiones porque los funcionarios del gobierno estaban tratando de impulsar el apoyo a favor de sus candidatos y evitar la discusión de un nuevo contrato colectivo. PDVSA ha negado las alegaciones.
Por RACHEL JONES
Copyright 2009 The Associated Press